Fecha:19/05/13

3.3 millones de hectáreas en riesgo por inundaciones en Costa Caribe

De ellas, 95.312 hectáreas en Barranquilla y 17 Municipios del Atlántico.

Por Jorge Mariano Rodríguez

Las advertencias de las autoridades meteorológicas son contundentes: no hay que bajar la guardia frente a los cambios climáticos, porque las temporadas invernales cada vez serán más fuertes.

Es la mínima recomendación que deben tener en cuenta los Comités Locales y Departamentales de Emergencia, para prevenir oportunamente sin tener que lamentar como ocurrió recientemente en todo el país y que aún hoy la gente del Atlántico sigue padeciendo las consecuencias en el sur del Departamento.

Por ello el Ideam, el Igac y el Dane realizaron un detallado estudio acerca de los efectos del invierno 2010 - 2011, los registros históricos disponibles y las recomendaciones a las autoridades para actuar a tiempo en labores de prevención.

El estudio también contiene importante información cartográfica sobre el mapa invernal en Colombia, constituyéndose así en una clave herramienta de trabajo para las tan cuestionadas Oficinas de Atención y Prevención de Desastres, muchas de las cuales terminan convirtiéndose en esto último.

Las áreas inundables

El avance más significativo lo constituye el contar con un mapa de riesgo invernal más preciso, estableciendo las áreas inundables o susceptibles de inundación,

Estas áreas son receptoras de sedimentos, en muchos casos de alta fertilidad, pero la inundación misma constituye una amenaza para la población y las formas de utilización del espacio.

Igualmente, los usos agropecuarios enfrentan las amenazas por inundaciones y encharcamiento. En estos casos, de la dinámica natural se pasa a otras situaciones como la insalubridad de estos espacios.

En el caso de la Costa Caribe, en el mapa se encuentran amenazadas 3.355.525 hectáreas, siendo Bolívar el Departamento con mayor riesgo, con 1.053.122 hectáreas, siguiéndole en su orden, Córdoba con 668.419; Cesar, 559.766; Magdalena, 496.813; Sucre, 448.663; Atlántico, 95.312 y La Guajira, con 33.430 hectáreas.

En el Atlántico incluye Barranquilla, con 2.272 hectáreas y los siguientes Municipios en orden de mayor riesgo: Ponedera, 19.895; Repelón, 13.992; Manatí, 12.126; Campo de la Cruz, 9.945; Candelaria, 6.700; Santa Lucía,5.762; Sabanalarga, 5.022; Palmar de Varela, 4.319; Suán, 4.231; Soledad, 2.412; Malambo, 2.108; Luruaco, 1.954; Piojó, 1.854; Sabanagrande, 1.670; Santo Tomás, 1.012; Polonuevo, 38; y Puerto Colombia, 1 hectárea.

La plena identificación de las zonas de riesgo en cada uno de los Municipios, debe permitirle a las autoridades locales adoptar las medidas de prevención correspondientes como, por ejemplo, canalización y/o limpieza de arroyos y brazos de ríos; construcción de muros de contención; protección de zonas con posibilidades de deslizamientos de tierra y, especialmente, la liberación de las áreas de descanso fluvial.

Desde luego, la principal recomendación para la ciudadanía es evitar el depósito de desechos en los cauces de los diferentes cuerpos de agua, para evitar represamientos e inundaciones cuando crezcan sus niveles.

Las cifras del invierno

Las conclusiones y recomendaciones están fundamentadas en los más recientes acontecimientos causados por los Fenómenos de La Niña y El Niño.

En el Atlántico el panorama sigue siendo desolador: 21.461 predios totalmente afectados y otros 1.940 de manera parcial, de los 533.356 predios registrados en los 15 Municipios afectados.

De esos predios, 17.945 corresponden a la zona urbana y 3.516 a la rural. Las áreas afectadas alcanzan las 39.964 hectáreas en la zona rural y 571 en la urbana, para un total de 39.964 hectáreas.

En materia de construcción, las áreas afectadas corresponden a 1.028.158 metros cuadrados en la zona urbana y 141.897 en la rural, para un total de 1.170.055 metros cuadrados.

Lo más grave es que aún no ha sido evacuada la totalidad del agua que ingresó a poblaciones del sur, tras boquete causado por el Canal del Dique, en el carreteable Calamar - Santa Lucía, lo que hace más angustiosa la situación de los habitantes afectados, que ya completan 8 meses enfrentando esta dramática situación.

A nivel nacional los registros indican la destrucción de 5.323 viviendas y otras 328.420 averiadas, para una población de damnificados de 461.337 familias.

Todas las autoridades coinciden en advertir que la situación invernal se mantendrá, volviendo a afectar incluso aquellas zonas que registran gran número de damnificados o áreas que no han recibido aún el impacto.

Ese es el particular temor de la gente del sur del Atlántico que sigue implorando para que el invierno no les arrecie, les evacúen la totalidad del agua que aún se encuentra represada y que la reconstrucción y reactivación económica de la zona pronto sea una realidad, sin tanta demagogia.